sábado, 17 de noviembre de 2012

Ignoto camino del despertar arrogante


Ensombrecidos por una oscuridad ilharante, se reflejan sus miedos más sinuosos, donde todo conflicto se expande pero no sale a la luz, sino que oscurece requiriendo  temores poderosos. Una vez más, el ego permite sentir ímfimas sensaciones inusuales como la amabilidad y culpa.
En cuanto a mi, despego con mis motores mas ilustres, despechados por la negación y el dolor, mientras mi Ser corrije las variaciones metódicas, simplificando caminos verdaderos con arrogancia.

A todo esto, el más ingoto Ser, no se ve obligado a reunir energías sólo para apaciguar conductas que retardan el crecimiento simplista y la disgregación sustancial del momento vivido, para no sentirse visiblemente fustigado. Mientras no sea un convertidor de plástico para abrir caminos nuevos, ideados para reordenar mis mitades, para poder recibir el amor dentro de una catedral de aluminio para salvaguardar mis mas preciados encierros categóricos y alegóricos, energizados por la sombra de mi alma, al caminar en los caminos telúricos donde la razón  no se exprime hasta el primer verano de un Ser neonato, donde debo deslizarme de sus/tus curiosidades y venerar más mis conflictos, duplicarlos hasta que mi cuerpo requiera una letanía asustadiza. Por eso exprimo más los sentidos al no sentir que las maderas golpean las ventanas donde se ve el verdadero camino al mundo semiológico.

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