martes, 29 de diciembre de 2015

Luz mental

La razón paradigmática de exteriorizar hechos contínuos de la falsedad siniestra, contempla la insulsa restauración del insistituible lazo con la moralidad falsa, entiéndase como la negación latente del señuelo para pescar mentes no creativas, provistas del esfuerzo sobrehumano para paralizar el pensamiento constante y sonante, largamente ensoñado y articulado como el excremento de las bases proteccionistas del digno malestar del Poder inviolable. Y así, todo extenuado, mi incordio, se implosiona y promete contemplar desde una latitud valorable, la racionalización excepcional del momento único donde se encuentra el exigido sibilo de mi alma.

 

martes, 27 de octubre de 2015

Mutualismo endiosado

La impericia del control real, como un extinto destino de un ramal ferroviario desactivado, sobrepone
a la indecisión de presionar la responsabilidad de simplificar cómodamente en un sillón irradiante de falsedades complicadas de anestesiar sin ser adultamente imperioso, puesto que el crepar formalmente extiende la disfonía y evita la voz inherte para la soledad contigua, arrasadora y perfecta, como la sombra impaciente cuya inhercia es la amortiguación reposante para rejuvenecer la perfección exigente, cuya onda es un enlace limitado y atiende como un gallego de bar, no muy ligado a la caricia, es la resolución salina de momento, cuyo resultado es la interacción debidamente amargada.


domingo, 18 de octubre de 2015

Mixtura colosal



Eventualmente la resistencia que alude al recibir la díscola matriz de subuyugar una traba neuronal displicente, se enfoca como un resúmen suprimido de una porquería trifasica como una empresa expensible de residuos alógenos que patogenizan la vida preocupada por indignarse como si fuera un deporte, como un pensmiento estrellado que produce la responsabilidad de extorsionar a la relación fagocitante, que lo premia en pos de un futivo extremo soleado, una suma a la arrogancia coloidal.

martes, 23 de junio de 2015

Abismal ira póstuma

Oscuridad inerte, desprovista de talento próximo, requiere el enojo enigmática para la pragmaticidad que enaltece la liviandad de respirar aire viciado de furiosos rayos que afloran como bastiones de la ira para enorgullecer el ego y explicar la sinuosidad con el que se mueve la mente cuando el déficit está en su mayor esplendor, desplegando todas sus alas distractorias, que maravillan al menos alegre y sufren como el equinoccio cuando se va, proyectando así la sombra menos deseada: la del olvido. 
No obstante, al resurgir puede sentir que la irreverencia es el mal que surca la media cabeza del sentido desleal, ajustando así a la implícita marca del agua medida para el desprolijo latir de un engendro portable que admira la sequedad abismal y reteniedo toda la relatividad conjunta para surtir poco efecto luego de prestar la condición de santificar lo insantificable, prejuzgando toda apreciación que requiera la mentira real.


jueves, 28 de mayo de 2015

Histrionismo etéreo desdoblado

Proximitud eterna de la desviación ocular, empleándose como la inexactitud del tiempo al ser irreverente con la falta de distinción de los enteros e intrépidos deseos del añorado material, del unir al sentimiento con la banalidad para precipitar la inocencia tardía, puesto que a un elemento no convencial se le vence la sabiduría póstuma debido al extenso enlace temperamental con Athos. Al mismo tiempo, el detalle de sintetizar los siniestros y meticulosos engaños de un prófugo espiritual, subsiste como recompensa de la indecencia de explicar lo explicable pero de forma absurda para pergeniar el histrionismo, a veces más redundante que otros, sin obsecuencias pero subsatancialmente "veletas". Esto, aún, con el ingenio restituído es como la irresponsabilidad antológica de completar la realidad inverosímil, lánguida y etérea.


viernes, 15 de mayo de 2015

Pesada roca del inmenso y vetusto síntoma

No más que las sacudidas de mi cuerpo, expeliendo la lentitudo mortuoria de un anterior hecho insospechado, puesto que la reticencia de simplificar la sustracción del momento de resurgir, infiere como la soledad etéra, basándose en un intento de sobrevivir como una nave estrellada sin rumbo. Aunque el tiempo es poco y la exageración larga, la sinuosidad devastadora no es más que una recreación de estados ulteriores, unilaterales que aprisionan la necesidad de implosionar como un globo de Helio y reservar el instinto de claudicar como un significado que forma el placebo para los dolores creados de la mente.
En si, uno puede succionar la mirada inerte del sosegado mito de la parafernalia dolorosa, para recrear momentos idílcamente espamentosos y no crear la sensación de morir en un orgasmo.



viernes, 27 de febrero de 2015

Fusionados para la creación de nuestro Universo

Entusiasmados por la renuncia al cuerpo, el Ser materializa el amor como un estado desfragmentado y puro, con base en el sentir, con la premisa de sentir(se) y así amar la fusión para reordenarse como uno solo y soltar los embates cósmicos que generan los orgasmos, puesto que así, en una visión endiosada de la vida, ella muestra sus virtudes y él ama sin restricciones e incondicionalmente, sientiendo que la humanidad pasa y ellos bailan al compás del amor como si nada más que ellos en un solo cuerpo/alma están ahí, listos para para continuar con su amor, para luego, en algún momento generar nuevos universos y continuar el legado de amor al que están unidos.

sábado, 10 de enero de 2015

Infinito descreando soledad

Ella con sus infiernos, hace de la necesidad, la necesidad de ser el honrado para salvar su alma, como un risueño sueño de dolor que absorve el dolor para sentir la saciedad de su alma post salvación amatoria, creyendo así tener un día de suerte, puesto que la atención de ella sobre mi es el escape de la irrealidad para ser más claro en mi propio Ser poco reservado y más desmedido en mis actitudes, para arrollar el sentimiento infligido por su existencia, en soledad, como el nacimiento del Cosmos. Y en esa soledad, gritar su nombre hasta que mi garganta se apague, pero sabiendo que me escucha, aunque tenga miedo de verme pero sabiendo que ella quiere abrazarme y que mi pecho la proteja. Más protección que ésta no existe, ni el Kevlar, Titanio, solamente mi seguridad por ella, armando así un infinito para ambos.