jueves, 28 de mayo de 2015

Histrionismo etéreo desdoblado

Proximitud eterna de la desviación ocular, empleándose como la inexactitud del tiempo al ser irreverente con la falta de distinción de los enteros e intrépidos deseos del añorado material, del unir al sentimiento con la banalidad para precipitar la inocencia tardía, puesto que a un elemento no convencial se le vence la sabiduría póstuma debido al extenso enlace temperamental con Athos. Al mismo tiempo, el detalle de sintetizar los siniestros y meticulosos engaños de un prófugo espiritual, subsiste como recompensa de la indecencia de explicar lo explicable pero de forma absurda para pergeniar el histrionismo, a veces más redundante que otros, sin obsecuencias pero subsatancialmente "veletas". Esto, aún, con el ingenio restituído es como la irresponsabilidad antológica de completar la realidad inverosímil, lánguida y etérea.


viernes, 15 de mayo de 2015

Pesada roca del inmenso y vetusto síntoma

No más que las sacudidas de mi cuerpo, expeliendo la lentitudo mortuoria de un anterior hecho insospechado, puesto que la reticencia de simplificar la sustracción del momento de resurgir, infiere como la soledad etéra, basándose en un intento de sobrevivir como una nave estrellada sin rumbo. Aunque el tiempo es poco y la exageración larga, la sinuosidad devastadora no es más que una recreación de estados ulteriores, unilaterales que aprisionan la necesidad de implosionar como un globo de Helio y reservar el instinto de claudicar como un significado que forma el placebo para los dolores creados de la mente.
En si, uno puede succionar la mirada inerte del sosegado mito de la parafernalia dolorosa, para recrear momentos idílcamente espamentosos y no crear la sensación de morir en un orgasmo.