domingo, 3 de julio de 2016

Des-Frustración

Esa hermosa sensación de la frustración constante. Frustación originaria de la depresión como motivación hacia la nada, el limbo, ese lugar cómodamente frustrante y legítimo para arroparse como un Ser desalmado. El limbo, donde la sensación de no sentir nada es regocijante hasta que te sentis un pelotudo, pelotudamente depresivo, lastimosamente engañado por la nada atrayente como un agujero negro. La depresión "de fábrica", la eterna lucha de quedarte quieto, viendo la vida como una peli o pelearte torpemente contra ella, como las ganas linchan con el cordón de plata contra la quietud extrema. Y sopapearte es una falsa sensación de dolor, solo para conformar al otro que espera una respuesta, que no llega ni con un planchazo al tobillo.
El tiempo deprimente / descendente explota como un listón sin colores, un gris que nada admite, cuya vida gris, deprimente que experimenta la vida de otros como propia y se apropia como propia, pero es vacía. Ese vacío es tan grande que un día admitís tu negación vital, tu adulación depresiva y te reinventas como un Ser torpe, redescubriéndote, y descubris que hay una vida real, que vivís escalando el Aconcagua, que la depresión siempre acecha. Pero la observas de lejos, aunque te tiene a tiro, porque en una desbarrancas del Aconcagua y te agarra, pero no tan fuerte como otras veces. Siempre està cerca y la depresión te corre, vas con la espada, se te cae, te corre y corrés, evadiendo todo lo malo, pero siempre tienta volver. No obstante, ya no sos el mismo y la superás todos los días como una epopeya griega.